lunes, 16 de enero de 2012

Poemas de José María Gómez Sanjurjo

Lejano andén

Lejano andén de niebla, donde nace
la inicial de esta ausencia
Una palabra densa va a brotar, 
y se detiene
callando su verdad junto a la lágrima.
.
Una palabra horizontal, reciente
carne de vibraciones agolpadas.
La extensa niebla se disuelve,
desvela su calor de íntimas sábanas
El humo lento de los trenes
las deshace en azul de madrugada
.
(Un día en los cajones,
ha de cubrirla el amarillo
musgo de las carta,
vencerla los silencios
las evasivas horas, la distancia)
Donde la niebla inunda los andenes,
entoces, junto al alba,
fué creciendo este olvido sin posible
regreso. Entonces, mientras callabas.
Tal vez he sido yo 
quién tuvo que elegir.
Ahora
la tarde va hacia el sur, rueda el camino
por una luz suave que se dora
y estremecida se disuelve,
mitad limón, otra delgada rosa
cristal quebrado por la negra línea
que trazan al pasar las avesmigratorias.
Tal vez el alto tiempo del amor
sea como esta hora
en que anochece: un sueño oscuro,
una confusa historia
una huella callada, como un río
que olvida una canoa
Acaso todo el amor no sea 
más que una voz ya sin memoria
de tu cercana piel, una amarilla
página que se dobla.

Detrás quedan los pajaros, el viento,
las quebradizas hojas
Lo que alumbró y estuvo
cerca de la palabra que te nombra.
.
Viajamos hacia el sur. Y no imagino
bajo qué cielos viajará tu sombra.

domingo, 15 de enero de 2012

Poesías de Julio Cortázar

Encargo

No me des tregua, no me perdones nunca.
Hostígame en la sangre, que cada cosa cruel sea tú que
vuelves.
¡No me dejes dormir, no me des paz!
Entonces ganaré mi reino,
naceré lentamente.
No me pierdas como una música fácil, no seas caricia ni
guante;
tállame como un sílex, desespérame.
Guarda tu amor humano, tu sonrisa, tu pelo. Dálos.
Ven a mí con tu cólera seca de fósforos y escamas.
Grita. Vomítame arena en la boca, rómpeme las fauces.
No me importa ignorarte en pleno día,
saber que juegas cara al sol y al hombre.
Compártelo. 
 Yo te pido la cruel ceremonia del tajo,
lo que nadie te pide: las espinas
hasta el hueso. Arráncame esta cara infame,
oblígame a gritar al fin mi verdadero nombre. 



Para leer en forma interrogativa
 
Has visto,
verdaderamente has visto
la nieve, los astros, los pasos afelpados de la brisa...
Has tocado,
de verdad has tocado
el plato, el pan, la cara de esa mujer que tanto amás...
Has vivido
como un golpe en la frente,
el instante, el jadeo, la caída, la fuga...
Has sabido
con cada poro de la piel, sabido
que tus ojos, tus manos, tu sexo, tu blando corazón,
había que tirarlos
había que llorarlos
había que inventarlos otra vez.



El futuro

Y se muy bien que no estarás.
No estarás en la calle
en el murmullo que brota de la noche
de los postes de alumbrado,
ni en el gesto de elegir el menú,
ni en la sonrisa que alivia los completos en los subtes
ni en los libros prestados,
ni en el hasta mañana.
No estarás en mis sueños,
en el destino original de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás,
o en el color de un par de guantes
o una blusa.
Me enojaré
amor mío
sin que sea por ti,
y compraré bombones
pero no para ti,
me pararé en la esquina
a la que no vendrás
y diré las cosas que sé decir
y comeré las cosas que sé comer
y soñaré los sueños que se sueñan.
Y se muy bien que no estarás
ni aquí dentro de la cárcel donde te retengo,
ni allí afuera
en ese río de calles y de puentes.
No estarás para nada,
no serás mi recuerdo
y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente trata de acordarse de ti.

Poesías de Mario Benedetti



TÁCTICA Y ESTRATEGIA
 

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos
.
Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible
.
Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos
.
Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos
.
Mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.




Viceversa
 
Tengo miedo de verte
necesidad de verte

esperanza de verte

desazones de verte
tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte

certidumbre de hallarte

pobres dudas de hallarte
tengo urgencia de oírte
alegría de oírte

buena suerte de oírte

y temores de oírte
o sea
resumiendo

estoy jodido

y radiante

quizá más lo primero

que lo segundo

y también

viceversa.